Montañismo

Es una práctica deportiva no competitiva que engloba a las diferentes modalidades de ascensiones y escalada en montañas y paredes naturales de diferentes alturas y relieves en la Cordillera de los Andes y sus cordones montañosos aledaños. Tiene más de 200 años de historia y los objetivos van desde subir una cumbre a escalar una pared de dificultad variada. Todas las modalidades del deporte se caracterizan por su verticalidad y exposición al medio natural.

DECLARACIÓN ARGENTINA DE PRINCIPIOS Y ÉTICA DE MONTAÑA

Valor fundamental


El andinismo y la escalada son deportes que se practican en la naturaleza cuya primicia es aceptar el desafío natural que esta presenta.

Siendo que estos ambientes naturales son un recurso limitado se intenta a través de ciertas normas éticas maximizar la calidad de la experiencia con el objetivo de preservar terreno de aventura virgen para las generaciones futuras.

Se prima la calidad de la experiencia por sobre el objetivo, el juego limpio y el uso limitado de medios por sobre la conquista, y en el caso del aperturista2 la calidad de sus vías por sobre la cantidad.

Valor social


La escalada y el andinismo aportan valor humano, social y económico a la comunidad. El contacto de los jóvenes con la montaña y el deporte es una de las escuelas por excelencia en la formación de individuos libres y responsables con su país.

Dignidad humana


"Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y deben comportarse fraternalmente los unos con los otros"”", este espíritu debe reflejarse en el Andinismo y sus adeptos.

Libertad


La libertad es parte esencial del espíritu de montaña y sus límites no deben ser arbitrarios sino razonablemente determinados por la libertad hacia los demás y el incondicional respeto hacia el medio ambiente.

No se puede reglamentar ni prohibir la creatividad. Cada montañés tiene derecho a plantear su desafío como le parezca, siendo ese su acto de libertad y creatividad.

Solidaridad


El andinismo y la escalada deben ser medios para promover el entendimiento entre individuos. La experiencia compartida de una aventura intensa en la montaña disminuye las diferencias entre individuos y facilitan el éxito de la empresa.

Aunque el individualismo tiene un rol esencial en la escalada, la solidaridad con una persona en dificultades debe ser nuestra principal preocupación al resguardo nuestra propia seguridad.

Responsabilidad


Respeto por la naturaleza y los habitantes originarios

Los andinistas, como huéspedes de otras culturas, deben respetar siempre las tradiciones, usos y costumbres de los habitantes del lugar así como el estilo de escalada del sitio visitado.

Los potenciales lugares de escalada deben siempre ser evaluados según su flora y su fauna, cualquier animal o planta es un habitante del lugar y tienen derechos por sobre cualquier proyecto de escalada.

Verdad

Se debe ser honesto con los logros individuales, el andinismo es un deporte sin tribunas y sin espectadores, la experiencia individual debe estar siempre por sobre el éxito y la verdad de los hechos por sobre el relato heroico.

Responsabilidad individual.

La escalada y el andinismo son actividades de alto riesgo y a menudo se practican en zonas de montaña donde no existe la posibilidad de rescate. Un montañista o escalador realiza su deporte bajo su propia responsabilidad.

La seguridad no se basa en el equipamiento de una vía, en la infraestructura que haya en una montaña o en mecanismos de control y seguimiento de una institución o ente público, sino en la habilidad personal que tengan los practicantes de saber juzgar su propio nivel, capacidad y limitaciones, eligiendo objetivos acordes a las mismas y asumiendo plenamente el riesgo y la responsabilidad de sus hechos, descartando las expectativas de los otros.

Hay que destacar que esta responsabilidad individual a la que se ven forzados los andinistas es uno de los grandes aprendizajes positivos que resultan de esta actividad, especialmente para los jóvenes, a menudo menos habituados a asumir responsabilidades.

Principios éticos


Estilo

Llegar a una cumbre es menos importante que como se realiza la ascensión. El mejor estilo es aquel donde se logra la reducción de las ayudas técnicas a un mínimo justificable.Un primer ascenso solo se debe intentar si se puede realizar de una forma ambientalmente adecuada y si respeta la reglamentación y/o costumbres locales.

Escalada limpia

La escalada limpia, llamada también tradicional, que utiliza exclusivamente seguros móviles sin dejar rastro alguno de paso, es el estilo más puro en el cual se puede realizar una ascensión. La misma, al dejar la roca sin modificación alguna preserva un aire de aventura y descubrimiento que no existe en las vías equipadas con seguros fijos de cualquier tipo.

Los seguros fijos perforados son un recurso a utilizar solo cuando no es posible encontrar ningún otro tipo de aseguración. No deben ser colocados cerca de fisuras, lajas o agujeros que acepten seguros móviles. En zonas de montaña este tipo de seguros no deben ser la norma sino la excepción y deben ser utilizados en la forma más medida posible.

Este mismo concepto se aplica a las reuniones de rappel, particularmente en montañas de envergadura. El descenso desde una cumbre, montaña, pared o aguja es parte de la dificultad natural de escalarla y es importante que esta dificultad no sea erradicada con la sustitución masiva de reuniones naturales (clavos, cordines o seguros móviles) por reuniones con seguros fijos perforados.

Esto mismo es aplicable a zonas escuela, que por su carácter, deberían preservar reuniones de rappel naturales para permitir un aprendizaje completo a aquellos que quieran luego dar el salto a montañas más grandes.

Primeros ascensos


Definición de una vía nueva

Es responsabilidad del aperturista saber cuáles son y por donde van las vías preexistentes y ser honesto a la hora de describir su apertura. Una línea cuyo recorrido es más del 50% por vías anteriores está más cerca de ser una variante que una vía nueva.

Derecho de autor

Para asegurar diversidad de experiencias en la roca y montañas se debe respetar el derecho de autor de los aperturistas, preservando el carácter original de las vías. No se deben agregar seguros fijos de cualquier tipo a vías preexistentes.

El equipamiento es una forma de dificultad. Si una ruta no tiene suficientes seguros para el gusto de un escalador se debe a que es sencillamente demasiado difícil para él. Hay que destacar que los aperturistas tienen la responsabilidad de respetar los parámetros éticos que han florecido en cada zona (montaña, pared, escuela) a lo largo de los años. Si bien hoy en día conviven armoniosamente muchos estilos dentro de una misma zona, no se debe romper esa armonía abriendo vías que tengan un carácter alevosamente contrario a la media de la zona en cuestión.

Apertura desde abajo

En ciertas zonas se adhiere una ética de apertura desde abajo, siendo esta la forma más pura de aceptar el desafío natural. Este es el caso de la mayor parte de las zonas de carácter alpino, siendo sin duda, el caso en todas las grandes montañas donde la apertura desde arriba sería una cosa impensable.

Independencia de una línea

Al abrir una vía nueva es indispensable respetar la independencia de las vías preexistentes. Abrir líneas nuevas que comparten tomas6 con vías anteriores o que están a uno o dos movimientos una de la otra es fuertemente desaconsejado. Este caso se aplica particularmente a cualquier zona de montaña o zonas con vías de varios largos.

Siempre hay que evaluar si una posible vía nueva aporta algo distinto o diferente a la pared, aguja o montaña donde es abierta, o si es simplemente escalada para llenar “el espacio vacío” entre las vías preexistentes y para lograr que el propio nombre figure en la guía de la zona.

La apertura de vías nuevas debe aspirar a ser algo mucho más significativo que el simple consumo de terreno virgen.

Calidad de equipamiento y reequipamiento

Para aquellos aperturistas que coloquen seguros fijos es indispensable utilizar el material adecuado. Los viejos “espits” no pueden seguir siendo utilizados, y por otro lado zonas de roca blanda deben ser equipadas con parabolts adecuados, sea de doble expansión o de mayor grosor al habitual.

Hay que fomentar que los mismos aperturistas se encarguen de coordinar el reequipamiento de vías de su autoría en las cuales con el correr de los años haya habido una degradación significativa de los seguros fijos. Esto de no ser posible, corresponde a las nuevas generaciones de escaladores locales preocuparse por mantener la calidad de los mismos.

Cualquier reequipamiento será igual por igual, sin agregar ningún parabolt, respetando el derecho de autor descrito anteriormente y preservando el carácter original de la vía. Un clavo no debería ser reemplazado por un parabolt, o incluso una reunión de varios clavos no debería ser remplazada por dos parabolts. Igual por igual significa exactamente eso.

En cuanto a materiales, es ideal utilizar parabolts y chapas de acero inoxidable para cualquier reequipamiento, para evitar repetidos y subsecuentes reequipamientos.

Uso de cuerdas fijas

En la actualidad no se aconseja seguir adelante con el estilo conquistador que el uso de cuerdas fijas implica, un uso que niega y denigra el desafío natural que la montaña presenta.

Hoy en día, con los avances de material y técnica, con la previsión de clima y con un recurso natural limitado, donde cada vez hay menos terreno virgen, es imperioso reevaluar el uso de cuerdas fijas.

Las paredes que hoy no son posibles sin cuerdas fijas pertenecen a las generaciones futuras. De ser utilizadas, es importante que no sean colocadas en vías preexistentes, y en el caso de vías nuevas, luego de la ascensión, deben ser retiradas en su totalidad. Es inaceptable el abandono de cuerdas, transformándose en basura de pared y afectando muy negativamente la experiencia de futuros repetidores y al medio ambiente.
Históricamente el abandono de cuerdas era la norma, hoy es absurdo.

Medios motorizados

Es desaconsejado el uso del taladro9 para colocar parabolts en vías de varios largos o agujas, en zonas de montaña o dentro de Parques Nacionales. Taladrar a mano permite un desarrollo más medido. La excepción a esta regla son los reequipamientos.

Alteración de la roca

El tallado, ruptura o refuerzo de una toma es totalmente opuesto al espíritu del Andinismo y de la escalada ya que va en contra de nuestro valor fundamental que es aceptar el desafío que la naturaleza nos presenta.

La presente Declaración fue redactada con la colaboración de la comunidad escaladora argentina y Aprobada en Actas de Comisión Directiva de FASA en Agosto de 2011.

Traditional Climbing, Bolting and Alpinism Principles in Argentina.


The following document was prepared by the Secretary of Andinism, Martin Lascano of the Argentine Mountaineering and Ski Federation (FASA) at the behest of the UIAA’s Traditional Climbing Working Group as a contribution for the planned updating of the 2002 document “To bolt or not to be”. This document expresses the views of FASA and the 15 mountaineering clubs it represents. It was prepared with the help of many Argentine climbers including Rolando Garibotti.

Basic Principles.


Climbing and Mountaineering are activities that are practiced in the natural environment whose basic premise is to accept the challenge that nature presents. Since this natural environment is a limited resource, with less and less adventure and un-touched terrain left, it is key to establish certain ethical standards to ensure the preservation of “adventure terrain” as such, for the present and for future generations.

Through the use of limited means and equipment one gives the mountain or wall a chance to defend itself. This premise is climbing and mountaineering’s version of “fair play”.

Personal responsibility


Alpinism and climbing are high risk activities often practiced in areas where there is no possibility of rescue. Safety depends not on pre-fixed equipment, infrastructure (huts, gear caches or other) or government control but solely on the individual, on his ability to evaluate carefully all variables associated with a given climb, on his ability to know his own limitations and choose a fitting objective, on his ability to take full responsibility for his actions including his ability to carry out self rescue in case of an accident.

Ethical principles.


The ideal ascent climbs a route or a mountain leaving behind no trace of passage, no fixed gear, except for the minimum necessary to descend. This ensures the preservation of an air of discovery and adventure that is lost in heavily bolted climbs or in mountains decimated by infrastructure (huts, gear caches, other).

Bolts should be placed only where no other kind of protection can be had. They cannot be placed next to cracks, flakes or holes that accept natural protection or semi permanent fixed gear (pitons). In mountain areas bolts should be the exception and not the norm and should be used sparingly.

This same concept applies to rappel stations, especially in the mountain environment. The descent from a mountain, tower or wall is part of the difficulty to climb it, therefore rappel stations on natural gear (stoppers, pitons, cord) should not be replaced with bolted anchors.

First ascents, Author’s rights and Historic climbs.


It is the responsibility of the first ascensionist to know the pre-existing routes on a given wall or peak and to ensure that his new route does not encroach or change the character of those existing lines.

To ensure the preservation of a diversity of styles the first ascensionist has “author’s rights” over his climb. Bolts will not be added to existing routes without authorization from the first ascensionist and under no circumstances will be added to historic routes.

However first ascensionists must respect the ethical parameters of any given area, and should not open new routes in a style that is clearly counter to the local trend, history or standards.

One should not forget that lack of protection is a form of difficulty.

Ground up ascents.


In all mountain areas routes will be opened only from ground up. This is the best way to accept the challenge that nature presents. Top down ascents in peaks or towers is unacceptable.

Fixed ropes.


In this day on age it is unacceptable to use fixed ropes to complete a first ascent or any kind of ascent. Fixed ropes diminish and negate the challenge that nature presents. Walls that today cannot be climbed without fixed ropes belong to future generations. Fixed ropes should never ever be used on existing routes.

For those that nevertheless desire to use fix ropes, it is imperative that they removed them after the ascent. Abandoned fixed ropes are garbage and affect very negatively the experience of future climbers.

Bolt or fixed gear replacement.


When fixed gear “ages” and fixed gear replacement is needed any replacement should be will be “like for like” only. A fixed piton in not a bolt and therefore should not be replaced by one.

Motorized means.


No motorized (power) drills should be used in mountain areas, inside national parks or in natural reserves. Drilling by hand allows a more measured development of virgin terrain and hence promotes the preservation of adventure terrain for future generations.

Chipping.


No holds should be chipped, under any circumstances.

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